¡Cuidado con el pasaporte!
 
swissinfo  
4 de noviembre de 2005 19:42
 
Candidatos a los que se les concedió o negó el pasaporte suizo. (www.passauf.ch)
Candidatos a los que se les concedió o negó el pasaporte suizo. (www.passauf.ch)
Es la advertencia que lanza el nuevo trabajo de Adela Picón. 'Pass auf!' es un proyecto de arte público en torno al tema de las naturalizaciones en Suiza, país donde reside las artista española desde 1992.
 
1.200 personas han participado en este proyecto interactivo que "va más allá de la política".
 
 
 
¿Qué cualidades determinan la integridad de un ciudadano? ¿Ser fumador, cinéfilo o deportista son factores decisivos para otorgar o retirar la nacionalidad helvética? ¿Qué características necesita reunir un individuo para ser digno del preciado pasaporte rojo con la cruz blanca?

A estos interrogantes quería dar respuesta el proyecto interactivo 'Pass auf!', de Adela Picón. Con la colaboración de su marido, Mauro Abbühl, la artista española desarrolló una página Web (www.passauf.ch) que invitaba a toda persona interesada no sólo a solicitar el pasaporte suizo, sino también a votar las candidaturas ajenas. Incluso cabía la posibilidad de retirar la nacionalidad helvética a quienes no la merecían.

Obviamente, estamos hablando de 'pasaportes virtuales', de un proyecto artístico concebido como un 'juego', al que se prestaron 1.200 personas a lo largo de cinco meses. Una participación "fantástica en un proyecto de arte", se felicita la artista.
 
Perfiles en forma de pictogramas
 
El título "me salió redondo". 'Pass auf!' significa en alemán "tener cuidado y al mismo tiempo abrir el pasaporte", y "trata un tema muy actual en Suiza, que es el de la naturalización".

En la forma, el proyecto está inspirado en los concursos televisivos, tan en boga, que invitan a los espectadores a votar a su candidato favorito mediante el envío de un mensaje SMS desde un teléfono móvil.

En el caso de 'Pass auf!' el medio elegido fue Internet: La gente podía participar desde casa o acudiendo a la cabina de voto instalada en el centro cultural PROGR de Berna.

Los internautas no necesitaban desvelar su edad, dirección o nacionalidad para solicitar un pasaporte suizo, pero sí "tenían que dar la cara" y enviar una foto tamaño carnet.

Además, era obligatorio que respondieran a un cuestionario de 45 preguntas sobre sus hábitos y gustos: ¿Suele utilizar usted el transporte público? ¿Le gusta bailar? ¿Compra habitualmente los productos de la línea 'M-Budget' de Migros? ...

Para garantizar el anonimato, las respuestas se representaban en forma de pictogramas, que servían para identificar las características que reunían los candidatos más votados.
 
Cabina de voto en el centro cultural PROGR. (www.passauf.ch)
Cabina de voto en el centro cultural PROGR. (www.passauf.ch)
 
Paradojas del sistema
 
La idea inicial de 'Pass auf!' se remonta a la votación popular de septiembre del 2004, cuando los suizos rechazaron facilitar los trámites de nacionalización para los extranjeros de la segunda y tercera generación.

Adela Picón se sintió indignada. No concibe que en un país que se precia de ser democrático, se tolere hoy día que los hijos y nietos de inmigrantes nacidos y criados en Suiza no reciban automáticamente la nacionalidad.

"Yo soy española naturalizada en este país por haberme casado con un suizo, pero puedes nacer aquí y no te la dan", sentencia. "¡Es que no deja de tener cierto surrealismo!"

En ese sentido, reconoce que 'Pass auf!' "se ríe de un sistema banal y absurdo" y critica la política de extranjería, así como ciertas actitudes xenófobas en este país. "Vale, puede haber una denuncia, pero el sentido del proyecto eran otras cosas", recalca.

"Quiero dejar muy claro que yo no creo que un proyecto de arte pueda cambiar ni convencer a nadie de nada, ni cambiar ni influenciar la política". Además, este proyecto "va más allá de la política".
 
Arte público, más que político
 
El objetivo de la artista era "poder desarrollar un trabajo con los nuevos medios, con Internet, haciendo una cosa muy interesante en el arte público – que es el juego -, sin tener que copiar la realidad, sin tener que dibujarla, simplemente adaptándola directamente a través de una estructura que la haga funcionar".

Por definición, el arte público es aquel que se desarrolla "en un espacio público, con personas públicas, anónimas o no anónimas, que abre el arte a la sociedad y la hace participativa", explica.

"Lo que pretende es más un acercamiento a las personas, al individuo, un feedback (reciprocidad) entre el individuo, la obra de arte y el artista como autor y mediador". De esa manera, cambia el papel del artista, que "ya no es simplemente un productor, sino también un autor".

'Pass auf!' se cerró al público la semana pasada. Adela Picón está desglosando y poniendo en línea los resultados, y no descarta recopilar material de este proyecto para realizar un nuevo trabajo "con los retratos de las personas que han participado en él". "Tengo ya una idea para hacer un trabajo de vídeo con esto", confiesa.

swissinfo, Belén Couceiro

Segunda parte del reportaje en 'Más sobre el tema' (véase arriba)

URL del artículo
http://www.swissinfo.org/ses/swissinfo.html?siteSect=105&sid=6212916
 
Enlaces
'Pass auf!', proyecto interactivo (2005):   http://www.passauf.ch
Adela Picón:   http://www.adelapicon.ch
Centro cultural PROGR, Berna:   http://www.progr.ch/